Por Cristina Cebrián
No entiendo porqué esta grave noticia ha pasado casi desapercibida en algunos medios. Quizás sea por el hecho de que no es nada nuevo que una patera naufrague en las aguas del Mediterráneo, pues es algo que, desgraciadamente, se viene repitiendo muy a menudo.
Aún así me resisto a creer que la desaparición de 251 seres humanos no tenga el suficiente interés mediático como para ocupar las portadas de los periódicos o ser la cabecera de los telediarios.
¿Qué ocurriría si en lugar de tratarse del naufragio de una patera, fuese un trasatlántico el que hubiera naufragado? ¿Y si esos 251 desaparecidos fuesen ciudadanos europeos, en lugar de subsaharianos? ¿También seguirían pasando desapercibidos para los medios de comunicación y la opinión pública?
La Organización Internacional para las Migraciones, afirmó que entre los ocupantes de la embarcación, que pretendía alcanzar las costas de Italia, había inmigrantes de numerosas nacionalidades: paquistaníes, somalíes, egipcios, tunecinos, argelinos, indios...
Todos ellos buscaban una vida mejor, lejos de la miseria, el hambre, las infecciones y la pobreza. Ninguno de ellos se planteó que podían llegar a perder la vida por cumplir su sueño, pues es tal la desesperación que viven en sus países de origen que están dispuestos a arriesgarlo todo.
Mientras sigamos con la venda en los ojos y los gobiernos miren para otro lado, en nuestras costas no van a dejar de ahogarse los sueños incumplidos de estas personas que huyen de una situación insostenible.
Una vez más, la realidad supera la ficción...
Retorno a Hansala, que se estrenó el 27 de marzo en los cines españoles, nos ofrece una conmovedora historia acerca de este drama de las pateras y la inmigración. Aquí os dejamos el trailer para que os pique el gusanillo y vayaís a verla.
No entiendo porqué esta grave noticia ha pasado casi desapercibida en algunos medios. Quizás sea por el hecho de que no es nada nuevo que una patera naufrague en las aguas del Mediterráneo, pues es algo que, desgraciadamente, se viene repitiendo muy a menudo.
Aún así me resisto a creer que la desaparición de 251 seres humanos no tenga el suficiente interés mediático como para ocupar las portadas de los periódicos o ser la cabecera de los telediarios.
¿Qué ocurriría si en lugar de tratarse del naufragio de una patera, fuese un trasatlántico el que hubiera naufragado? ¿Y si esos 251 desaparecidos fuesen ciudadanos europeos, en lugar de subsaharianos? ¿También seguirían pasando desapercibidos para los medios de comunicación y la opinión pública?
La Organización Internacional para las Migraciones, afirmó que entre los ocupantes de la embarcación, que pretendía alcanzar las costas de Italia, había inmigrantes de numerosas nacionalidades: paquistaníes, somalíes, egipcios, tunecinos, argelinos, indios...
Todos ellos buscaban una vida mejor, lejos de la miseria, el hambre, las infecciones y la pobreza. Ninguno de ellos se planteó que podían llegar a perder la vida por cumplir su sueño, pues es tal la desesperación que viven en sus países de origen que están dispuestos a arriesgarlo todo.
Mientras sigamos con la venda en los ojos y los gobiernos miren para otro lado, en nuestras costas no van a dejar de ahogarse los sueños incumplidos de estas personas que huyen de una situación insostenible.
Una vez más, la realidad supera la ficción...
Retorno a Hansala, que se estrenó el 27 de marzo en los cines españoles, nos ofrece una conmovedora historia acerca de este drama de las pateras y la inmigración. Aquí os dejamos el trailer para que os pique el gusanillo y vayaís a verla.





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